Skip to main content

El catálogoAl anochecer1 min

La espera

A woman in a white shirt with the top buttons undone and a black leather skirt, leaning forward with both palms flat on a marble kitchen island at night and looking away, a man standing still in the shadow behind her, a pendant light over the island and a wine glass on the counter.
He’d been told to wait.

Le había dicho que esperara. Solo que esperara. Que no se moviera, que no hablara, que no ayudara.

La isla de la cocina estaba fría contra las palmas de sus manos cuando se inclinó hacia delante, y él vio exactamente lo que ella había planeado: exactamente qué parte de la noche debía aguardar con paciencia.

Había aguantado con paciencia cosas peores, por menos. La puerta del garaje abriéndose a las tres de la madrugada aquel septiembre. La forma en que ella siempre hacía una pausa antes de la parte de la historia que sabía que daría en el blanco. Los cuatro meses que pasó decidiendo si alguna vez volvería, y los ocho segundos que tardó en decidir que sí.

Tres botones se soltaron antes de que ella dijera su nombre. Siempre lo decía como la respuesta a una pregunta que él no había tenido el valor de hacer.

Él no se movió. No habló.

Le habían dicho que esperara.