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El relato de esta nocheViejos amores1 min

La boda

A man in black tie and a woman in a white gown stand close together at a candlelit wedding reception beneath chandeliers, holding hands.
Old friends. The people who make seating charts never know.

Nos habían sentado en la misma mesa.

Alguien, en algún sitio, había mirado un plano y había pensado que era un gesto amable. Viejos amigos. Quienes hacen los planos de mesa nunca lo saben.

Tenía una copa en una mano y siete años en la cara y la misma manera de escuchar de siempre: la barbilla baja, los ojos en alto, como si lo siguiente que yo dijera fuera lo único que pasaba en la sala.

—Estás… —empezó él.

—No —dije yo.

—…igual —terminó de todos modos.

La banda encontró algo lento. A nuestro alrededor los casados y los casi se levantaban y se buscaban el uno al otro.

No preguntó. Se puso de pie, me tendió la mano y esperó: como había esperado siempre, como si tuviera toda la noche, como si ya hubiera decidido cómo terminaba la velada.

Me había peinado como a él le gustaba antes. Me había dicho a mí misma que había olvidado que le gustaba.

Esa fue la segunda mentira de la noche, y la noche apenas empezaba.

El catálogo

Elige uno para llevarte a la cama.

Cada relato se lee por separado en cosa de un minuto. Cada uno tiene su propia URL: pulsa para abrir, copia para compartir. El catálogo crece; no se borra nada.

La publicación

Ficciónparaadultos,escritacomosiimportara.

SparkBang publica un relato nuevo cada noche. No hacemos vídeo, ni nada en streaming. Hacemos prosa: breve, cargada, de la que subrayarías en un libro si lo tuvieras en papel.

  1. Un relato, cada noche

    Un relato nuevo llega a medianoche, hora del Pacífico. El de esta noche está arriba de la página. El de anoche, en el catálogo. El de ayer, el de anteayer, hasta el principio: ahí siguen, exactamente como se escribieron.

    Cada noche
  2. Sugerente, no explícito

    Escribimos el segundo de antes y el segundo de después. Te confiamos la parte que hay en medio. Los relatos son breves a propósito, sugerentes a propósito, y se editan hasta que cada frase se gana su lugar.

    Por oficio
  3. Para compartir, no para apropiarse

    Cada relato tiene una URL limpia. Envíalo. Cítalo con crédito. Léelo en voz alta a quien se lo merezca. No lo publiques como tuyo: la firma importa.

    Estantería abierta

La postura de lectura

Cómo leer esto.

Una publicación breve es un ritual breve. Estas son las siete instrucciones que nuestros editores pegaron en la pared sobre el escritorio. Tómalas prestadas.

  1. Busca una ventana.

    Ábrela si puedes. El tipo de aire que entra por una ventana es el tipo de aire para el que esto está hecho.

  2. Apaga la luz del techo.

    Una lámpara está bien. La luz de una vela también. Tu pantalla también, al mínimo brillo.

  3. Deja el teléfono boca abajo.

    Sin notificaciones, sin scroll, sin dar señales de vida durante el próximo minuto.

  4. No bebas nada todavía.

    Guarda la copa para después. Primero, leer.

  5. Léelo en voz alta si estás a solas.

    Susúrralo si no lo estás. Mueve los labios en cualquier caso: estos relatos se escribieron para oírse.

  6. No leas en diagonal.

    Cada relato es breve a propósito. El ritmo es lo que importa. Las frases duran exactamente lo que tienen que durar.

  7. Quédate con ello un minuto después.

    No recargues, no compartas, no se lo cuentes a nadie aún. Deja que la última frase aterrice antes de moverte.

— Los editores